Adultos mayores en riesgo: más de 50 000 podrían quedarse sin medicinas por deuda de EsSalud

Foto reciente de una persona mayor recibiendo medicamentos en su domicilio, con logo de EsSalud visible.

La deuda de EsSalud con el operador logístico encargado del programa de entrega domiciliaria de medicamentos pone en riesgo la continuidad del servicio para más de 50 000 adultos mayores en Lima y el Callao. Según la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), la suspensión de la entrega de medicinas del programa PADOMI-Delivery podría concretarse a partir del 31 de octubre de 2025. Perú 21+3La República+3El Comercio Perú+3

Antecedentes del servicio de entrega de medicamentos

¿Qué es el servicio PADOMI-Delivery?

El programa PADOMI de EsSalud está diseñado para adultos mayores (y personas con movilidad reducida) en Lima y Callao que requieren atención domiciliaria. Entre sus componentes figura la entrega de medicamentos en el domicilio del asegurado, gestionada mediante un contrato de concesión con el operador logístico Salog. América TV+1

¿Dónde radica el problema?

Según AFIN, Salog ha prestado los servicios de distribución debidamente conformados por EsSalud, pero la entidad pública mantiene deudas acumuladas con el operador logístico. Ante la falta de pago, Salog advierte que suspendería el servicio a partir del 31 de octubre. Perú 21+2Gestión+2

Desarrollo

Volumen de personas afectadas

El gremio empresarial informa que más de 50 000 adultos mayores y personas con movilidad reducida —ubicados en 56 distritos de Lima Metropolitana y Callao— podrían quedarse sin la entrega de sus medicamentos a domicilio. El Comercio Perú+1

Impacto de la suspensión del servicio

Si la entrega domiciliaria se interrumpe, los beneficiarios del servicio tendrían que desplazarse hasta el Complejo Hospitalario Arenales para recoger sus medicinas, con los costos, la logística y los riesgos que implica para personas mayores. AFIN advierte que esto podría traducirse en riesgos de salud adicionales para esta población vulnerable. Gestión+1

Posición de EsSalud

En respuesta, EsSalud aseguró que la continuidad del servicio está garantizada, que el contrato con Salog sigue vigente y que se están realizando las gestiones necesarias para regularizar los pagos pendientes. Perú 21+1

Riesgo institucional

La AFIN advierte que esta situación también pone en juego la continuidad del contrato de Asociación Público-Privada (APP) para almacenes y farmacias de Lima y Callao, lo cual genera incertidumbre sobre la sostenibilidad del modelo de distribución de medicamentos domiciliarios. La República+1

Análisis

Implicancias para los adultos mayores

La interrupción del servicio de entrega domiciliaria de medicamentos puede traducirse en una barrera de acceso a tratamientos continuos para enfermedades crónicas, lo que implica un retroceso en la política de atención de personas con movilidad reducida. Este tipo de problemas logísticos y financieros incrementa el riesgo de incumplimiento de tratamientos, hospitalizaciones y complicaciones evitables.

Cadena de responsabilidades y sostenibilidad

El caso revela una fisura en la cadena que conecta la institución pública (EsSalud) con el operador privado (Salog). Una deuda acumulada sin regularización pone en riesgo no solo a los usuarios sino a la viabilidad del modelo concesionado de entrega domiciliaria. El modelo APP, concebido para eficiencia y especialización, se ve amenazado si los pagos no se realizan.

Confianza en los servicios públicos de salud

Situaciones como esta pueden minar la confianza de la ciudadanía en el sistema público de salud. Cuando una entidad asegura la continuidad del servicio pero un gremio alertante habla de suspensión inminente, se genera incertidumbre entre los beneficiarios. Además, para personas adultas mayores que dependen de un soporte domiciliario, la percepción de riesgo se traduce en angustia real.

Costos mayores para el sistema y para los usuarios

Trasladar la carga de recoger medicamentos al hospital significa generar mayores costos para los usuarios (transporte, tiempo, esfuerzo) y para el sistema (posibles incumplimientos terapéuticos, mayor demanda hospitalaria). A largo plazo, los efectos podrían traducirse en mayores gastos públicos y peor salud poblacional.

Conclusión

La deuda de EsSalud con su operador logístico pone en jaque la entrega domiciliaria de medicamentos para más de 50 000 adultos mayores y personas con movilidad reducida. Aunque la institución asegura que el servicio está garantizado, la advertencia de suspensión a partir del 31 de octubre genera un foco de alerta para la salud pública. Será clave que las autoridades responsables regularicen los pagos y fortalezcan los mecanismos contractuales que permiten que un servicio vital como el PADOMI-Delivery funcione sin interrupciones. El bienestar y la continuidad del tratamiento de miles de personas lo exigen.

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